Empieza el Jardín
Hace algún tiempo sólo las mamás que trabajaban
matriculaban a sus hijos al Jardín Infantil, sin embargo,
actualmente y debido a estudios y experiencias es más
común que los niños asistan a este primer nivel
de enseñanza, ya que en él se obtienen indudables
beneficios al alternar la casa con un mundo en donde hay otros
niños iguales a él.
Los pequeños tienen valiosos aprendizajes, progresan
en su socialización, disponen de personal especializado,
de materiales y actividades específicamente concebidas
para ellos.
La adaptación a esta nueva etapa puede llevar días
o semanas o incluso meses. Si es la primera separación
de los padres las cosas pueden no ser tan sencillas…
Desde unas semanas antes del ingreso es recomendable contarle
lo agradable que será el jardín, los amigos que
tendrá, los juegos que realizará y lo que las
tías lo querrán; también se lo puede motivar
contándole cuentos sobre el tema, hablándole sobre
la ropa, los materiales y todas las cosas agradables relacionadas
con el comienzo de esta hermosa etapa.
Es recomendable visitar el Jardín unos días antes,
que el niño vea la sala, los juguetes, el patio, las
tías y así el primer día ya no será
un lugar desconocido y podrá sentirse más seguro
y confiado.
Llegado el gran día a las puertas del Jardín o
la sala, es frecuente que el niño tenga dificultades
para desprenderse de los papás y quedarse con personas
que no conoce. Él necesita que sus padres y adultos que
lo acompañen le transmitan seguridad y no demuestren
angustia o tristeza. A veces la propia dificultad de los padres
para separarse de él y dejarlo en un lugar en donde no
tienen control directo es captado por el niño y lo hará
sentirse mucho peor.
En consecuencia Jardín Infantil My Melody, a fin de que
los padres estén permanentemente en contacto con sus
niños y puedan ver las actividades que realizan sus hijos
durante la jornada, ha implementado cámaras
web.
Es importante no prolongar las despedidas y no demostrar tristeza
en las mismas, tampoco hay que irse de improviso, debemos ser
sensibles al momento que está viviendo, entendiendo que
es un proceso natural y que terminará superándolo.
Lo tranquilizará ver que sus padres se relacionan en
términos amistosos con las tías y notar que poseen
su plena confianza.
Es conveniente dejar que la misma tía que lo va a atender
lo calme, se debe explicar al niño que se le volverá
a buscar y es muy importante respetar los horarios establecidos.
Si el niño no ve a sus padres entre los demás
o cuando la tía se lo promete, se sentirá olvidado
y presentará angustia.
¡Apoyemos a nuestros niños!
Marcela Truyol Krsulovic
Educadora de Párvulos UC
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Radiografía
de un Papá
En los últimos años el rol del papá ha
ido cambiando. Dejó de ser un mero proveedor, para incorporarse
más activamente a la crianza y educación de sus
hijos. El papá de hoy se preocupa de las tareas de sus
niños, ayuda en las compras, e incluso acompaña
a su señora en el momento del parto.
1. El papá es PAPÁ desde el principio, cuando
se entera que va a tener un hijo, y no espera que el niño
ya esté grande para comunicarse con él.
2. Se interesa en conocer a su hijo: en qué etapa del
desarrollo está; cuáles son sus gustos e intereses,
sus amigos, sus temores. TODO.
3. Se hace tiempo para ESTAR con su hijo: sale con él,
conversa, juega, le lee, etc.
4. Responde las dudas de su hijo, le enseña cosas entretenidas.
5. Enseña con el ejemplo.
6. Se deja tiempo para ir a las reuniones del jardín
infantil o del colegio; va a las entrevistas con la profesora.
Con todo esto el niño va sintiendo que SU mundo también
le interesa al papá.
7. Regalonea, besa y le hace cariño a su hijo.
8. No basa su autoridad en el castigo físico y no le
pide siempre a la mujer que sea la que corrija.
9. Prohíbe cuando hay que prohibir y alienta cuando hay
que alentar.
10. .Se interesa por ayudar en la vida de la familia.
por Tamar T. de Herreros
Educadora de Párvulos U.C.
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Mamá,
conversemos
En mayo tradicionalmente se celebra a la mamá y los niños
se esfuerzan por hacerle un lindo regalo. Pero no hay mejor
regalo que una buena conversación con mucha confianza
y tranquilidad. ¡Déjese tiempo para hacerlo! ¡No
espere que su hijo esté grande para conversar con él!
Le damos algunas ideas:
Pregúntele
a su hijo:
-¿Qué es lo que más te gusta de nuestra
familia?
-¿Qué es lo que menos te gusta de tu familia?
-¿Qué te gusta de la mamá? ¿Hay
algo que te molesta?
-¿Qué cosas te gustaría que hiciéramos
juntos?
-¿Sientes que te quiero mucho?
-¿Te gustaría que te lo demostrara más?
¿Cómo?
CUENTELE:
-Qué cualidades de él la ponen contenta.
-Cuéntele cómo fue su embarazo cuando lo estaba
esperando a él, lo feliz que se sintió cuando
nació y cómo lo recibieron en la familia.
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Qué
es un examen de admisión?
Hasta hace poco tiempo el ingreso al colegio era fácil,
se reducía al trámite de inscripción, pues
no había problemas de cupo. Los exámenes de admisión
se practicaban sólo en la universidad. A medida que aumentó
la población de estudiantes, los colegios no pudieron
absorver la creciente demanda, iniciando así la selección
de su alumnado a través de pruebas especiales.
Lo
que pretende un estudio de este tipo es asegurar el éxito
futuro, seleccionar aquellos postulantes que van a obtener mejores
resultados de acuerdo a las exigencias del colegio. En general,
éstos tienen distintos criterios para elegir a los alumnos:
algunos le dan mayor importancia a la capacidad intelectual,
otros a la creatividad, al desarrollo o a la madurez emocional.
En forma global, el examen de ingreso intenta determinar si
el alumno es lo suficientemente maduro como para iniciar su
educación escolar. En este sentido es positivo, ya que
si el niño aún no está preparado, la experiencia
será negativa.
por Marcela Truyol
Educadora de Párvulos UC
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Examen
de admisión, ¿Qué preguntan?
Estamos en época de exámenes de admisión
para ingresar al colegio. Incluso a los niños de sólo
4 años, que postulan a pre kinder, se les exige rendir
un examen. ¿Qué les preguntan? ¿Qué
les piden que sepan a esa edad?
Los papás se ponen muy nerviosos y someten al niño
a una fuerte presión.
A través de estos exámenes se pretender medir
la madurez de ciertas funciones básicas, de acuerdo a
la edad de los niños.
¿COMO AYUDARLOS?
El niño debe sentirse relajado y tranquilo, no lo presione.
Tampoco es bueno dedicarse a "entrenarlo" enseñándole
miles de cosas a última hora. Sólo logrará
confundirlo y traspasarle su ansiedad.
Llévelo a conocer el colegio unos días antes del
examen, para que se familiarice con el lugar.
El día del examen dígale que va a ir al colegio
que conoció el otro día, que va a estar con unas
tías y otros niños, con los que va a jugar un
rato.
¿Y SI NO QUEDA?
La mayoría de los colegios tienen menos cupos que la
cantidad de niños que se presenta.
Si su hijo no es aceptado. NO significa que sea poco capaz.
No se lo eche en cara ni cometa el error de compararlo con otros
niños que sí entraron. Lo más seguro es
que, si su hijo es maduro para su edad, será aceptado
en otro colegio. Tome la preparación de inscribirlo en
más de un colegio, para no estar tan presionada.
Por
Tamar Turkieltaub
Educadora de Párvulos UC
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Estoy
celoso
Todos los niños sienten celos en algún momento
de su desarrollo. Es normal y conviene que lo demuestren. Si
los ocultan, será mucho más difícil combatirlos.
Es fundamental que los papás manejen correctamente las
rivalidades entre los hermanos, para que no perduren cuando
los niños crezcan.
¿COMO SE MANIFIESTAN?
Los celos se demuestran de muy diversas maneras:
1-Conductas Regresivas:
El niño comienza a hacer cosas que ya había superado:
por ejemplo, vuelve a hacerse pipí, a hablar como guagua,
quiere usar chupete, dormir en cuna o tomarse la leche en mamadera.
2.Conductas Agresivas:
Contra la guagua, la mamá, o incluso contra ellos mismos.
PISTAS PARA EVITAR LOS CELOS
Prepárelo para el nacimiento de un nuevo hermano: cuéntele
como será y que hará la guagua; pídale
que la ayude a preparar sus cosas; llévelo con usted
a la ecografía, etcétera. . .Cuando nazca, permítale
participar, ayudar (pídale que le pase los pañales,
la colonia). Deje que lo tome, se le acerque, lo bese y le haga
cariño.
Evite que las visitas lleguen directo a ver a la guagua, sin
siquiera saludar al hermano. Pídale, por ejemplo, que
abra los regalos que llegan.
Déjese tiempo para regalonearlo mucho y hágale
ver las ventajas de ser más grande (puede salir con los
papás, andar en bicicleta, pintar, correr, etc.).
Jamás cometa el error de hacer comparaciones entre los
hermanos, porque esas diferencias van quedando para siempre.
Incluso preocúpese de tener fotos de todos sus hijos
por igual. Muchas veces los niños se quejan porque hay
gran cantidad de fotos de uno y ninguna del otro.
IMPORTANTE:
LOS CELOS NO SE SUPERAN CON RETOS y CASTIGOS, SINO CON PACIENCIA
y MUCHO CARIÑO.
Por Tamar T. de Herreros
Educadora de Párvulos U.C.
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Adiós
a los pañales
Decídase! ¡Sáquele los pañales! Aproveche
los meses de calor: son ideales para que el niño aprenda
a avisar… con éxito.
Se recomienda comenzar con el control de esfínteres alrededor
de los 2 años, aunque ésta no es una regla fija,
porque depende del grado de madurez de cada niño.
Pero como regla general no conviene empezar antes, porque el
niño no está preparado ni fisiológica,
ni emocional ni intelectualmente.
Si se le empieza a enseñar cuando ya está preparado,
el niño logrará el control de esfínteres
en menos de 2 semanas.
PARA TENER EXITO
1. El niño debe tener cierto dominio del lenguaje, que
le permita expresar verbalmente sus deseos.
2. Observe cada cuánto rato el niño necesita ir
al baño: conociendo más o menos su horario, siéntelo
en la bacinica por periodos breves. Después de un rato,
párelo aunque no haya hecho nada.
3. De vez en cuando pregúntele si quiere ir al baño,
pero no lo persiga por toda la casa, porque sólo conseguirá
que se aburra.
4. Cada vez que el niño tenga éxito, demuéstrele
su alegría y estimúlelo con un pequeño
premio (un aplauso, dibújele una estrellita en la mano,
etc.).
5. Si alguna vez se moja en la ropa, no lo castigue ni se burle
de él.
6. El momento en que el niño esté sentado en la
bacinica, debe ser un rato agradable y tranquilo: evite ponerlo
tenso.
7. El control diurno generalmente se consigue antes que el nocturno,
aunque en algunas ocasiones se logran prácticamente al
mismo tiempo.
8. Recuerde que este aprendizaje es gradual y requiere tiempo,
constancia y MUCHA PACIENCIA.
por Tamar Turkieltaub
Educadora de Párvulos U.C.
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Pistas
para los papás
Para que un niño crezca seguro, alegre y confiado…
APÓYELO:
1- Escuche atentamente a su hijo cuando le cuente sus cosas
2- Trate de entender lo que el niño hace: sus pequeñas
tareas son muy importantes para él
3- Felicítelo y alégrese cuando logra hacer cosas
por sí solo, piense en su esfuerzo y NO en lo que pueda
hacer mejor
4- Obsérvelo en sus actividades y juegos: por medio de
esta observación aprenderá a conocerlo y encontrará
mejores oportunidades de ayudarlo a crecer y desarrollarse
5- Trate de que el niño aprenda las cosas por consecuencias
naturales y no le solucione absolutamente todo. Guíelo
6- Déjese tiempo para compartir con su hijo diferentes
momentos del día (juegos, comida, baño, etc.)
7- No le prometa cosas que no va a cumplir
8- No lo ridiculice ni se ría de él
9- No sea demasiado exigente ni demasiado permisivo: el niño
necesita límites claros para sentirse seguro
10- Hágale mucho cariño, dígale y demuéstrele
que lo quiere. Tanto los NIÑOS como las niñitas
lo necesitan.
Por
Tamar Turkieltaub
Educadora de Párvulos UC
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De
qué se quejan los niños
A los niños no les gusta:
- Que no cumplamos lo que les hemos prometido
- Que no los dejemos contar sus experiencias, dándoles
tiempo y calma para hacerlo
- Que los comparemos con otros niños
- Sentir que el cariño de los papás está
sujeto a cómo se portan o a cómo les va en el
colegio
- Que unas veces los dejemos hacer algo y otras veces los retemos
por hacer lo mismo, dependiendo del estado de ánimo de
los papás
- No saber por qué los castigamos
- Que les digamos frases categóricas o descalificadotas
como:
“Los hombres no lloran”
“Los niños grandes no lloran”
“Eres un tonto”
“Eres un flojo irremediable”
- Que no les permitan tomar ciertas decisiones (de acuerdo a
su edad, por supuesto)
- Que no les respetemos sus cosas, sus “trabajos”,
sus actividades, sus juegos
- Que les mintamos
- Que los retemos o llamemos su atención frente a sus
amigos
- Que les enseñemos cosas que nosotros no hacemos (dar
el ejemplo)
Por
Tamar Turkieltaub
Educadora de Párvulos UC
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Cómo
controlar las pataletas
¿Quién no ha visto a un niño gritando,
tirado en el suelo y a su mamá parada frente a él,
alterada y sin saber qué hacer?
¿Por qué ocurren?
Alrededor de los dos años y medio los niños comienzan
a presentar estos “ataques de furia” que conocemos
con el nombre de “pataletas”. A esa edad empiezan
a hacer uso de su voluntad: sienten que pueden decir que NO
y tratan de manejar las situaciones.
Cuando no consiguen lo que quieren, en muchos casos reaccionan
con “pataletas”, que se caracterizan por ser muy
intensas, exageradas y difíciles de controlar: el niño
grita, llora, se tira al suelo y patalea.
¿Qué hacer?
Es muy importante el manejo que haga el adulto frente a una
pataleta, ya que si el niño consigue lo que quiere a
través de ella, aprenderá que ésa es la
forma de imponer su voluntad.
Lo más adecuado es:
1- Ignorar completamente al niño durante la pataleta:
no hablarle, ni retarlo, ni tratar de calmarlo, para así
no ”premiar” una conducta tan negativa. En definitiva
NO DIRIGIRSE A EL.
2- Apenas deje de llorar, hablarle con cariño y reforzarlo.
3- Cada vez que presente conductas positivas aproveche de felicitarlo.
4- Recuerde que sólo si usted es constante logrará
que su hijo deje de hacer pataletas.
Por
Tamar Turkieltaub
Educadora de Párvulos UC
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